miércoles, 1 de mayo de 2013

Buenas noches, bocachancla!

Me gustaría tenerte aquí hoy, solo para saber qué piensas y que sientes de todo esto, todo esto que ocurre mientras tu estás ausente. Mientras la vida pasa y tu no estás.
Qué sientes cuando me ves sin ti, buscandote en las miradas de la gente, cuando me rindo o tropiezo y pierdo las ganas de levantarme. Cuando tengo las noches, la luna y el espacio, pero no tengo tu presencia, o incluso cuando tengo el sol, las nubes y el cielo, pero a ti tan lejos... Tan lejos de poder compartir todo esto conmigo.
Qué pasa si tengo tu imágen, tu sonrisa y tu cara, pero no tengo tu voz? Cuándo en la oscuridad no estás para poder abrarte, o cuando cada paso que doy, y cada calle que piso me recuerda a ti.
Si me hubieses dejado un manual donde me explicaras como poder vivir plena y felizmente sin ti, todo sería más sencillo, pero ahora hasta los sueños son menos deseados si no estás para poder compartirlos, para coger una copa y brindar junto a ti, a la luz de las velas.
Cuando te marchaste no solo perdí a una amiga, madre, hermana, prima, sino también perdí a mi alma gemela, a la parte que tanto me complementaba. Perdí la mitad de mi sonrisa, y media vida por compartir contigo.
Teníamos el mundo a nuestro favor, las mañanas, las tardes y las noches, teníamos la luna brillando cada noche desde lo alto. Y yo te tenía a ti. Y a tu sonrisa. Tenía todo lo que no supe valorar como debí haberlo hecho. Tus buenas noches, y los buenos días que me susurrabas al oído, y la mañana parecía comenzar algo mejor. Algo mejor con tus besos, con esa cara de ángel que ablandaba hasta al más duro, y con esa voz que le hacía sombra al sonido de las gotas de lluvia cuando caen, a la lluvia cuando transmite paz y calma.
Cuando estar contigo era mejor que ver el sol, y cuatro paredes compartidas contigo parecían un sitio seguro para vivir el resto de la vida. Y el tiempo se paraba.
Cómo puedo contarte que cada noche te busco, te busco entre las sábanas, o cuando apago la luz y solo se aprecia la oscuridad, imáginando que estás en algun sitio y que de repente vas a meterte en la cama, dandome un beso en la frente y cogiendome la mano. Y así dar paso al sueño. Al sueño por el que muchas personas viven.
Desde que te fuiste siempre tuve un sueño, un sueño que vivo cada noche, el sueño de encontrarme contigo, de vivir, de gritar junto a ti lo bonita que puede ser la vida cuando sabemos mirarla por el lado bueno. Pero me faltas tu.
Hoy volveré a meterme en la cama, apagaré las luces, y esperaré a que te metas en ella conmigo. Seguro que escucharé tus "dulces sueños, amor", y sentiré tus labios en mi frente, como antes hacías. Y volveré a soñar contigo. Eternamente. Hasta el ultimo de mis días. Mis dias sin ti.